Esta obra es en primer lugar el planteamiento de un problema literario: el estatuto de la poesía y, unido inseparablemente a él, la intencionalidad orientada a cambiar algunas de las ideologías y creencias en las cuales se fundan las culturas dominicanas y occidental.La obra es un torrente de lava incontenible; trata, pues, de sostenerlo sin caídas, con dignidad y sin claudicaciones a través de un ritmo basado en el consonantismo primero y en el vocalismo después, indisociables ambos de la prosodia que los une en esa dialéctica con dominancia. | Acceder