La nave, en contacto permanente con la base de Arkadi, que hacía de trampolín para las comunicaciones, constató que cada vez que se producía una muerte en cualquiera de los planetas habitados de la galaxia, el misterioso mundo crecía en igual correspondencia. Su masa era enorme, inmensa, tardaron tiempo en poder calcular con exactitud su volumen, pero los resultados no dieron lugar a dudas. La malla de satélites interconectados hizo las previsiones pertinentes confirmando todas las muertes que se producían en la Fundación. | Acceder