Escrita para ser vendida bajo el seudónimo de “Mark Harvey,” esta novela de 20.000 palabras, nunca fue publicada durante la vida de Vonnegut. Todo parece indicar (a juzgar por la dirección que aparece en el manuscrito, correspondiente a un suburbio de Schenectady, en Nueva York, así como por el estilo y el sesgo) que fue escrita a finales de la década de los cuarenta. Vonnegut trabajaba en el departamento de relaciones públicas de General Electric y usaba seudónimos para evitar ser demandado por dedicarse a otra ocupación durante su horario de trabajo. Vonnegut intentaba vender sus novelas a las revistas semanales más sofisticadas de la época, como The Saturday Evening Post y Collier’s mientras se esforzaba por no dejarse llevar por el encanto de la ciencia ficción —una fuerza que lo atrajo durante toda su carrera profesional.Entrenamiento básico es una historia de amargura y profundo desengaño que satiriza el militarismo, el autoritarismo, las relaciones de género, la paternidad y la mayoría de los mitos sobre la familia aceptados sin cuestionamiento a mediados de siglo. Haley Brandon, el protagonista adolescente, llega a la granja de su pariente —el viejo loco que insiste en hacerse llamar El General— para aprender a comportarse como un americano a cuenta cabal. El único recurso con el que contará Haley para sobrevivir lo llevará a desafiar sin miramientos los valores descabellados (pero, no obstante, ¡tan americanos! y ¡tan militares!) del General. Esta historia y su autor, de unos 30 años de edad, no eran compatibles con la audiencia a la que buscaban seduicir con sus productos los anunciadores de las sofisticadas revistas.
Subyacente a esta historia hay una influencia inesperada de otro autor: J.D. Salinger. Durante los años cuarenta y antes de mudarse a Nueva York, Salinger había escrito historias cortas cuyos confundidos, o ligeramente desequilibrados, jóvenes protagonistas (la mayoría de aproximadamente la edad de Haley Brandon) se abrían camino con dificultad en Manhattan y el servicio militar de antes y después de la guerra, pasando por estados de leve insatisfacción, alienación y luego ira incontenible. Todos llegaron a darse cuenta de que los directores del espectáculo estaban tan locos y eran tan peligrosos como los que solían estar en el lado opuesto. Poco después de la publicación de estos retratos sociales algo caprichosos, tanto Salinger como Vonnegut fueron reclutados, embarcados y enviados al combate, involucrándose en la Batalla del Bulge.
En esta novela, publicada aquí por primera vez, se encuentran no sólo las influencias de Vonnegut, y la que más adelante fuera su voz, sino los principales temas de Vonnegut: no confiar en nadie, no confiar en nada; las únicas constantes son el absurdo y la resignación, ninguna de las cuales puede protegernos, aunque tal vez sí ayudarnos a evadir el vacío.
Sobre el autor
Kurt Vonnegut (1922-2007) es uno de los escritores más amados del siglo XX. El número de sus lectores fue en constante aumento desde la publicación de sus cinco primeras obras en los años cincuenta y continuó en ascenso. Su novela de 1968, Matadero cinco, se ha convertido en una novela de guerra canónica junto con la de Joseph Heller, Catch-22, dos obras que presentan lo más cierto y oscuro de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial.
Vonnegut comenzó su carrera como escritor de ciencia ficción y sus dos primeras novelas —La pianola y Las sirenas de Titán— fueron clasificadas en la misma categoría aunque encontraron aceptación entre un público mucho más allá del alcance de dicha categoría. En los años sesenta, Vonnegut se asoció estrechamente con la generación de los Baby Boomers, como un simpatizante, por así decirlo.
Ahora, la obra de Vonnegut ha sido estudiada en toda su extensión y ha sido unificada y comprendida en mayor profundidad. Hay una consistencia en su comprensión satírica de las cosas, en su humor y en su ira que hace que haya tanta sinergia en sus escritos. Es evidente que mientras mayor sea el número de sus obras leídas, mayor será su resonancia y mayor el deseo de leer otras. Los estudiosos consideran que la reputación de Vonnegut (al igual que lo que ocurre con la de Mark Twain) seguirá creciendo durante décadas a medida que sus obras adquieran cada vez más relevancia y vayan apareciendo nuevas conexiones para una nueva comprensión. | Acceder