En el universo narrativo que nos propone Román Rolando Vitas con los 28 relatos breves que conforman "Vengo por el aviso", las creaciones de la realidad conviven, con toda naturalidad, con las experiencias de la imaginación; la existencia fantástica no es otra cosa que un producto de la vida real, de allí que en el plano expresivo se evite cualquier interferencia en sus diversas y a veces inquietantes relaciones.Las múltiples posibilidades de lo cotidiano, la extrema intensidad de una situación aparentemente insignificante, las disímiles reacciones frente a lo inesperado, y la inabarcable intimidad de la existencia nutren estas historias en las que Vitas reafirma las virtudes que revelara en "Detrás del reflejo" - su primer libro de cuentos-: el hábil manejo de los artificios del género que le permiten mantener el encanto narrativo en su justa tensión, la credibilidad de los personajes (de sus pasiones, deseos, frustraciones) y la equilibrada sensación poética de su prosa: sin excesos, pero también sin limitaciones.
"Vengo por el aviso", lo extraordinario, lo insólito, lo distinto no son nada más que otras lecturas de la realidad, porque - en definitiva y como parecieran develar estos cuentos - los accesos a lo habitual son infinitos. Juan Manuel Alfaro | Acceder