Al poco, un olor acre, los recibió hiriendo sus sentidos. Los esperaba un paisaje desolador, cientos de personas yacían sin vida en el suelo, en posiciones inverosímiles, unos con los cuellos rotos otros desmembrados.Aves negras revoloteaban alrededor al acecho anhelando la próxima pitanza. El olor era nauseabundo, a medida que se iban acercando más y más. Algunos de los magos se tuvieron que tapar angustiados la nariz. El monótono zumbido de los insectos que pronto celebrarían aquella barbarie crispó a los recién llegados...
Procedentes del planeta tierra unos pocos elegidos de una raza prácticamente olvidada conocida como los diguanes franquearán la gran puerta de piedra blanca, oculta tras milenios, en el interior de una pequeña cueva. Llegarán a un lugar desconocido para ellos pero no así por sus antepasados llamado Beriand. Serán portadores de una importante misión activar el antiguo pacto establecido para intentar salvar un mundo que agoniza, el nuestro. | Acceder