Trucos y normas para una buena ortografía


Hablaremos de ortografía refiriéndonos a la escritura correcta de toda palabra oída, leída o pensada, una convención de cierta estabilidad que permita compartir un mensaje.

Nos ocuparemos de los estudiantes que obteniendo un rendimiento normal, fracasan en ortografía.

Las preguntas que nos formulamos son:
-¿Qué es lo que impide a una persona de rendimiento normal tener una ortografía acorde a esas posibilidades?
-¿Por qué la ortografía promedio ha ido deteriorándose, a pesar de haber aumentado el promedio del nivel de escolaridad alcanzado por la población?


En el uso de la lengua oral, nuestro pueblo ha homogeneizado algunos sonidos ("s","c" y "z"/ "b" y "v"/ "ll" y "y"), complicando la práctica pedagógica.

Cuando ni la etimología ni la regla ortográfica nos pueden ayudar, nos queda recurrir a la memoria visual.

Generalmente, la persona que escribe con cierta fluidez no se detiene a meditar cada palabra, pero cuando duda ante la ortografía de una de ellas, es frecuente que esté en condiciones de tomar una decisión después de escribirla de dos formas distintas y observarlas. Seguramente una de ellas le resulte una forma más armónica, más familiar o más convincente que la otra. En este caso ha recurrido a su memoria visual en auxilio de su memoria motora. El automatismo que debía resolver esa palabra falló y acudió entonces a un recurso de otro tipo, esta vez visual.

De hecho, si todos aprovecharan la información visual en igual medida, a igual cantidad de lectura correspondería igual nivel ortográfico, pero la experiencia no muestra una correlación significativa.
En el caso de un chico que escribe esa palabra por primera vez, sólo puede recurrir a su imaginación o a la copia. Para que ello no ocurra cada vez que tenga que volverla a escribir, es necesario que la palabra se convierta en una imagen mental estable, o lo que es más funcional, constituya un automatismo disponible.

El enriquecimiento del vocabulario, condiciona la aparición de nuevos conocimientos ortográficos, pero siempre sobre la estabilidad de los anteriores.

Cuando el nivel del escritor se lo permite, éste puede recurrir a la deducción o a la aplicación de reglas, para escribir correctamente algunas palabras, pero esos recursos no solamente tiene resultados limitados, sino que generalmente los que tienen buena ortografía han recurrido a ellos sólo ocasionalmente.

La apropiación de la ortografía correcta debe ser hecha prácticamente palabra por palabra.

Es importante observar que la lengua no es valorada como herencia cultural, hecho que se manifiesta en el particular uso que de ella hacemos los argentinos y en especial los porteños. Nuestra lengua se aleja del castellano más que la de otros pueblos hispano parlantes, y por otra parte incorporamos a diario palabras de otros idiomas, cada vez con mayor facilidad. El resultado es una diferencia abismal entre la lengua escrita y la lengua oral.

Hablamos en dialecto, combinado cada vez más con más influencia del inglés (en una época fue del francés) y procuramos escribir en castellano. El desarrollo de los medios de comunicación basado en la imagen y el sonido contribuye a mantener alejado del sistema lecto-escrito a grandes sectores de la población, por cuanto satisface necesidades que antes se cubrían de otra manera. Este fenómeno en un principio tuvo como consecuencia (cuando los medios todavía guardaban las formas convencionales) que el enriquecimiento masivo del vocabulario de la población presentararelación inversa con el dominio de la ortografía. Luego, la vulgarización del lenguaje de los medios redundó en el empobrecimiento masivo del lenguaje.

Si no hay necesidad real de cambio, ni la copia ni la lectura repetida obran como informantes. Postular la mayor cantidad de lectura como medio de corrección de la ortografía, mientras se niega totalmente el valor de la copia, significa jerarquizar la memoria visual sobre la memoria motora.
Creemos que cada aprendiz tiene su propio estilo estratégico y que lo pone en práctica en función de su necesidad. El mecanismo de la escritura sólo es una herramienta, y su uso correcto o incorrecto habilita o margina.

Tal es así, que encontramos una cantidad alarmante de personas supuestamente alfabetizadas, inclusive profesionales, que se niegan a expresarse por escrito, aun a través de pequeños mensajes, por la inhibición que les produce su deficiente ortografía.

Muchos docentes atribuyen el deterioro de la ortografía a la falta de lectura. Nosotros creemos que la lectura frecuente se convierte en un recurso más, apunta a la imagen visual, mientras que la copia apela también a la memoria motora.

Partiendo de la idea de que no hay aprendizaje si no hay necesidad, si deseas tener una excelente ortografía

Recurre a la estrategia que te resulte más eficaz:
·MEMORIA VISUAL
- lectura repetida de cada palabra
- mayor cantidad de lectura
- escribir la palabra de dos formas distintas y observarlas

· MEMORIA MOTORA
- aprendizaje palabra por palabra
- copia

· DEDUCCIÓN
- etimología de la palabra
- aplicación de reglas ortográficas